sábado, 30 de mayo de 2015

CHOIR TOUR I. (+298, -16)

 ¡Hola a todos! Hoy os dejo un post sobre el viaje a Buffalo-Toronto. Si me habéis leído alguna vez, me habréis oído mencionar coro. De todos modos, siempre lo hago vagamente porque no es nada del otro mundo: cada Domingo nos pasamos de cinco a seis ensayando en la iglesia. A veces cantamos en la misa, pero tampoco es muy a menudo. Y, la gran pregunta, ¿cómo te apunta tú a coro, Juliña, que no vales pa’ eso ni pa’trás?  Hace ya lo suyo, Lynn Urda aka Wonder Woman, que es la directora, se me acercó preguntándome  si quería probar, y con el rollo de no decir que no a nada, acabé yendo y odiándolo. Pero, que siempre hay un pero, como a final de curso hacen un viaje a algún sitio decidí pasar por el marrón, y gracias a Dios valió la pena. Este famoso viaje es un año a uno de los estados que bordean Georgia y otro año a un sitio un poco más lejano, con la suerte de que a mí me coincidió con NY State y Ontario. Pero no es coser y cantar: de vacaciones tiene poco. Todos días menos uno tuvimos al menos un concierto en alguna iglesia, y toda la preparación que eso conlleva.
 Y dicho esto no me enrollo más, que solo lo quería explicar porque me di cuenta de que doy las cosas por hecho y después ni mi madre sabe de que hablo. Y sí, van a ser entradas contundentes, porque no quiero olvidar detalle para que cuando las lea en un futuro reviva todo exactamente.

 Retomo el post anterior dónde lo dejé. Pues como me fui a cama a las tantas, cuando me levanté a las 5 el sábado no podía con el culo. De camino al aeropuerto recogimos a Mae, y yo dormí básicamente todo el rato. Como las power naps me dan la vida, acabé estando súper descansada y lista para coger el toro por los cuernos- más o menos. El Hartsfiel-Jackson es enorme, por si no lo sabíais. Wikipedia dice que "es el aeropuerto más transitado del mundo por tráfico de pasajeros así como por aterrizajes y despegues". Hasta tienen un Varsity y un Chick-Fil-A. Llegamos un poco antes de las 7, pero sorprendentemente bastante gente ya estaba allí. Cuando nos juntamos todos, pasamos el millón de controles y las filas kilométricas. A mí, de parva, me pararon porque llevaba una cantimplora con agua, así que me tocó beberla a toda mecha. Fuimos a la puerta de embarque y esperamos hasta las 8, cuando subimos al avión. Como aquí usan Tomé como apellido, fui de las últimas. Iba toda pancha a sentarme con Mae y Hannah, pero cuando les pregunté que si podía ir con ellas, Maelyn me dijo que no. Yo me lo tomé en serio-pensaba que estaba guardando el sitio- y fui a junto Annie y Rebecca. Claro, cuando ya estaba acomodada, me dijeron que era broma y que me moviera, pero casi que no fue así. Dormí todo el trayecto hasta Baltimore, MD- otro estado que tacho de la lista-. 
Volando sobre Maryland.
 Este otro aeropuerto era pequeñito, y el tiempo entre vuelos fue corto. Comimos allí, y yo fui a entablar amistad con los middle schoolers, que definitivamente me acabaron amando aún más después de este viaje. Acabé acompañando a Mary Catheryn a por donuts, a Penelope a por café, y hablando de la vida con Malia, Cameron y Hannah.
 En el siguiente avión había wifi, y aunque me senté con Chelsea y Julia Hicks, no hablamos nada. Estuve todo el tiempo viendo El Asombroso Mundo de Gumball on demand los escasos 50 minutos que tardamos en llegar a Amherst, NY, una ciudad pequeñita cerca de Buffalo.
 Nuestra primera parada fue la Trinity UMC. Dejamos todas las maletas por ahí, y empezamos- más bien empezaron, porque yo no hice nada- a preparar las campanas, micrófonos, piano, etc. El proceso fue largo, pero como había más vagos, nos pasamos la hora y pico hablando. 
 Fuimos a cenar al Anchor Barlugar de origen de las Buffalo Wings. El local está súper currado: todas las paredes están cubiertas con matrículas, tienen un montón de cosas vintage, hay varias motos antiguas... Menos mal que reservamos sitio, porque había una cola increíble. Las alitas de pollo estaban ricas, pero yo solo probé las que no eran picantes porque tenía miedo a quedarme sin lengua.


Las famosas wings.


En la fila izquierda: Maelyn, Hannah, Chelsea, Erin, Sara, Rebekah, Maggie, Chris y etc.
En la fila derecha: Eliza, Gillum, Renee y no sé quien más. Y yo, en la cabezera, aunque solo se me vea el pelo.
 Al acabar, nos dieron un paseíto en bus por el centro de la ciudad. La verdad es que me la imaginaba más grande y más industrial pero es como muy de película. No sé, Buffalo me gustó. Sobre las siete volvimos a la iglesia, donde nos asignaron las familias y las persona con las que íbamos a pasar la noche. Ya os dije que esto no era vacaciones. Reneé y yo yo tuvimos mucha suerte y nos tocó con una pareja de señores mayores súper adorables. Nos llevaron a su casa, y tras darnos un rato para asentarnos, nos invitaron a tomar helado y hablar un poco. Eran dos personajes, de verdad, nos contaron un montón de cosas curiosas, tanto de su vida mundial como de la ciudad y la zona. Por ejemplo, él tenía como meta viajar a todos los condados de Estados Unidos-y ya había recorrido la mitad- y también tenían un ejemplar de planta que solo nace en un pequeño valle de Australia y National Geographic está intentando expandir porque solo quedan menos de mil, ya que es del periodo jurásico.

En este mapa marcan los condados en los que han estado, y si es en gris es que ha ido varias veces.

Con Renee.
 La mañana del domingo desayunamos con ellos y nos acercaron a las ocho para ir a misa, aunque no empezaba a las nueve y media. Mrs. Urda tiene obsesión con estar en el sitio un año antes, macho. El concierto duró hora y pico- demasiado para mi gusto- aunque fue bonito. 
Para que veáis lo plano que es todo allá arriba.

Más selfies raros con Renee en el autobús.

Antes de las once estábamos todos metidos en el bus, dispuestos a cruzar la frontera. Tardamos dos horas en llegar a Niagara Falls, NY, porque el tráfico era terrible. 
Paramos en uno de los parques a hacer un picnic, aunque no pudimos ver las cataratas porque andábamos mal de tiempo. 


Con Samantha.
Con Renee.
Cameron, Malia, yo, Mary Catheryn, y Stella.
Entramos a Canadá sin problemas, cosa que fue sorprendente porque una niña se había olvidado el pasaporte en el avión. Me hizo mucha ilusión que me sellaran el pasaporte, ya que a los otros no se lo hicieron y estaban indignadísimos. 

Niagara Falls Skyline.

El momento en el que medio bus está en USA y la otra mitad en Canadá.

La siguiente parada fue Waterloo, ON. Repetimos el proceso de montaje del día anterior. Nos vestimos y cenamos allí, porque los feligreses cocinaron para nosotros. Creo que fue una de las noche más divertidas, porque nos dieron las bebidas en vasos de chupitos y nos pusimos a competir quién bebía más rápido. Ryan nos ganó a todos- fue un "ahora lo ves; ahora no lo ves" en dos segundos. 

Eliza, yo, Mae, Olivia, Angie y Annie.

Durante el concierto.
 El concierto fue un poco más llevadero, y esa noche Hannah y yo nos alojamos con una señora muy simpática, con un acento canadiense muy marcado, que había viajado por todo el mundo- estuvo en España este invierno y todo.

 Bueno, iba a publicar todo el tour en la misma entrada pero va a ser que no. Es casi medianoche y mañana madrugo otra vez, y a parte que al pararme tanto en detalles esto se hace demasiado largo. Supongo que mañana escribiré otro post, pero ya veremos.
 Gracias por leerme.
Nos vemos en dos semanas.

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